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7 ene. 2010

"En verano atiendo un kiosko en La Barra", Cedres


Dos muchachos en ojotas y mallas cruzan la Ruta 10 de La Barra, en Punta del Este, gambeteando cochazos y se detienen frente a un kiosco que expone alfajores, chocolates, caramelos y otras golosinas. El botija pide un paquete de chicles, pregunta si quedó tal atado de puchos y se petrifica ante el kiosquero. Abre los ojos, mira incrédulo y suelta: "¿Cedrés? ¿Cedrés? ¡¡¿¿Cedrés??!!", se exalta mientras no le dan las manos para sacar la cámara de fotos de la mochila. Gabriel, que el 3 de marzo cumple 40 años, ya está acostumbrado a la escena y afloja al cliente con un "tá, gurí". Detrás del mostrador lo acompañan el pequeño Facundo, su hijo de tres años (también tiene una hija de 21) y su mujer Alejandra.

-Gabriel, sos consciente de que para la gente debe ser un flash verte en el kiosco.

-Sí, me pasó. La gente se sorprende, imaginate.

-¿Qué te dice?

-Me pasó que gente más grande me mira y me dice lo mismo que estos gurises de recién: "¿Sos Cedrés?". O que me pregunta "¿cómo estás?, ¿estás bien?". Algunos se deben hacer la idea de que estoy mal... Es que hoy se endiosa demasiado. Pero yo soy lo mismo que vos, que el fotógrafo, que el taxista, que el mozo. Somos todos iguales y a mí me gusta estar acá, en contacto con la gente.

-Pero la sorpresa no es menor. No hay demasiados antecedentes de un ex jugador de River y Boca al que le guste atender un kiosco en verano...

-Sí, hay gente que se sorprende y piensa "este loco debe estar hecho pedazos" o "no tiene plata".

-¿Y nada que ver?

-Y nada que ver. Estar acá, en el kiosco, en contacto con la gente, es una cosa que me gusta. Le doy al otro eso de decir "viste que somos todos lo mismo". Tal vez jugué al fútbol un poco más que ellos, pero nada más. Ahora estoy viviendo en Maldonado, en donde jugué al fútbol a nivel amateur hasta el 2009. Además del kiosco, tengo una cancha de fútbol cinco y una de showbol en el Deportivo Maldonado. Y en el verano atiendo el kiosquito en La Barra. En eso estoy, me gusta.

-¿Tomaste distancia del ambiente del fútbol?

-No estoy en nada relacionado directamente con el fútbol. Porque el fútbol, te digo la verdad, me superó.

-¿..?

-Me superó estar ahí adentro, metido. No me llama ser técnico, no me llama estar dentro del fútbol. No me llama. Claro que si me invitan a jugar, como lo hicieron para el 9 de enero en el Campus, le doy para adelante porque es algo benéfico.

Antiguamente, La Barra fue un pueblo de pescadores, y con el tiempo se convirtió en un sitio pintoresco en donde se edificaron residencias de descanso y se alimentó una variada actividad nocturna con pubs y boliches de moda. Ubicada en la margen izquierda de la desembocadura del arroyo Maldonado, basta con cruzar el Puente Ondulante para acceder a su centro neurálgico. Y por ende, al kiosco que atiende toda la familia Cedrés.

-En la zona hay muchos argentinos de vacaciones, ¿cómo es el trato con ellos cuando te reconocen? -Bueno, cordial. Se fue apagando aquella bronca del hincha de River... Es entendible. Pero hay respeto. Eso me lo gané. Tanto das, tanto tenés. Me lo dice todo el mundo: "¡Pa, jugaste en los dos grandes!". Miro para atrás y pienso: "La puta, lo que hice". Siento orgullo.

-¿Sos nostálgico?

-Sé recordar los momentos. En River tuve momentos fuertes para los dos lados.

-¿El malo?

-Cuando Babington me dejó dos meses afuera y no sabía qué iba a pasar conmigo. Después llegó Ramón y me llamó. Y buenos: los campeonatos. El torneo invicto con Gallego. Y la Copa Libertadores, algo imborrable. Cuanto más pasa el tiempo, más importancia tiene. River ganó sólo dos, y yo estuve en una de ellas. Con Boca, destaco el primer clásico, porque hacía un mes y medio que había llegado de River: entro en la Bombonera y hago un gol. La gente futbolera pensó que se lo había gritado a Ramón Díaz.

-Es que lo gristaste frente al banco de River...

-No, no. Fue para Diego (Maradona), que estaba en el palco. Si te fijás bien, arriba del banco está el palco de Maradona.

-¿Con Ramón terminaste mal? ¿Estabas peleado?

-No. Yo no tengo rencor con él. Al contrario, nos hemos encontrado un montón de veces después de eso y todo bien, sin ningún problema. El destino quiso que me fuera. En Boca estuve sólo dos campeonatos y no salí campeón. Pero los clásicos me quedan. Me acuerdo de que Riquelme recién subía a Primera, je.

-¿Y?

-Y yo lo cagaba a pedos en esa época, ja. Hoy no puedo decirle nada. Pasar a Boca en ese momento fue una decisión difícil para mí. Me sentí muy solo...

-¿Qué pasó?¿No te quisieron retener en River?

-Cuando me vino a buscar Bilardo para Boca, fui a River a comentarlo y no pasó nada. Y yo hincha de River no era, sino de Peñarol.

-¿Qué club te marcó más: River o Boca?

-Tengo orgullo por haber estado en los dos grandes, y de haber jugado en un cuadrazo como el que tenía Argentinos Juniors.

-¿Cómo los ves a la distancia? ¿Te sorprendió que no pelearan el campeonato argentino?

-A Boca en la última década hay poco para discutirle.. Lo de River ha sido jodido y eso le hace mal al fútbol argentino.

-Una mañana abriste el diario y te enteraste de que tu amigo Almeyda volvió al fútbol tras cuatro años. ¿Qué cara pusiste?

-Fue una alegría enorme. En ese tiempo fuera del fútbol el Pelado no estuvo bien. Pero se lo notaba preparado físicamente y tuvo la posibilidad de volver. Todos le decíamos lo mismo cuando nos cruzábamos con él en el Showbol: "Pelado, estás para jugar". Y se notó. Tomó la decisión acertada. Tiene mucho para dar y lo demostró jugando. Con Matías sigo en contacto. Somos los dos medio bichos, je, pero sabemos que nos queremos mucho. Me dejó una huella...

-¿Con qué?

-Con Horacio Guarany, je. Yo lo acerqué a la música de José Larralde, pero él me impuso a Guarany. Nos juntábamos a tomar mates en el vestuario de River con el utilero Pichi Quiroga, allá por el 96, y el Pelado me encajaba siempre a Guarany. A veces pude meter un poco de Larralde, pero pocas, je. Está buena su vuelta al fútbol, se necesitan jugadores de experiencia dentro de un plantel. Le deseo lo mejor.


-¿Para pegar unos gritos a tiempo?

-No sólo para hablar, sino por la identidad de los clubes. Es raro ver a un jugador seis años en un mismo equipo. Del River del 94 te acordás, lo decís de memoria. ¿Pero decime cómo formó River en el último clásico? Seguro que la pifiás en varios nombres. Pasa por ahí el tema.

-¿Creés que en Uruguay están mejor?

-Acá hay una generación de gurises que explotaron. Una buena camada. Por eso vamos a dar pelea en el Mundial.Desde Maldonado o desde el kiosco, voy a hacer fuerza como loco...

Via: Olé

1 rabonas | deja tu comentario!:

El marido de Chicha dijo...

Guapo este yorugua, no jugo tan mal en aquel Boca incoherente de la segunda mitad de los 90.

Saludos

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